7 minificciones suecas en siete días: parte M “el Lunes me maté”
Jajaja, I love TJ. It’s more than a little affisch to me ese Así dicen. En mis oídos retumba Facafaca, Casa Wagner, Lhabia, Yamamoto. Erika me mira, no me comprende la maldición de los Dug Dug, ni el poder Herb Alpert. Ni el alcance de Nortec.…
Read More7 minificciones suecas en siete días: parte C
De todas las risas posibles la que más disfruté fue cuando caí enfermo con fiebre. Tráeme unas tabletas de penicilina de la farmacia, le dije sin pensar dos veces. Automedicarse no es la gran cosa. Necesito receta para eso, me dice, de manera como…
Read More7 minificciones suecas en siete días: parte MMV
En un mar azul, las aguas con tierra son exóticas . Llegué a un pueblo raro. Nuevas emociones, nuevas vistas y nuevos climas. Hoy se escuchan las hojas secas arrastradas por el viento. Así como un día mis ojos presenciaron las llamadas rodadoras, o…
Read More7 minificciones suecas en siete días: parte II
Suecia, en algún rincón desconocido para ti, lector. Erika es gíüera, de ojos azules y piel extremadamente blanca, ghost, me dice con su sonrisa. Chapis diría. A ella la conocí inusualmente. Como es inusual platicar con alguien en la burra. La burra…
Read MoreLa internacional de Jorge Pérez
*pre-data. Este post salió a luz porque una voz así me lo indico, una idea que cosquillo. Se me hizo largo, torpe y hasta entrometido al verlo con el resto de mis posts. Pero a luz de este reportaje, sale de nuevo, algo hay en este pinche post que pide…
Read Morecobarde de corazón
Me clavó su mirada en el fondo del alma, fue mortal. Lucrecia, su nombre artístico, nunca supo que me atraía. Mientrás todos me tenían miedo, yo le tenía miedo a una mujer en sus 30. Ni se peinaba bien. Olía, y olía bien. Salía de su casa a las…
Read MoreFlashback skriven January 2004
New, with minor alterations and no added additives! El informante – Ni los periódistas más chingones de la ciudad se las olieron. Eso a pesar de que ya habían dado la voz: los cárteles se andan asociando con los Rusos. The Washington Times, May…
Read MoreLa última mazorca que Montezuma consumió
Mis ojos cayeron sobre el sinfín, donde les encanta contemplar el occiduo mas el atardecer trajo consigo nubes grises al horizonte. Los nimbos que pintaban negruzcos me produjeron una sensación que reconozco como atávica. La piel se me quiere enchinar.…
Read MoreSketch III
Realmente no me animaba, platicar con ese gíüey es de tres a cuatro horas corridas y la cerveza fluye lenta, además de que hay que pensar. No es queja, lo que pasa es que en aquel entonces estaba ocupadísimo editando un libro para un amigo, me esposa…
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